Datos Abiertos (u Open Data) es una filosofía que busca poner a disposición de toda la sociedad los datos que manejan los organismos públicos en el desarrollo de sus funciones, en bruto (sin procesar) y en formatos fáciles de manipular, de manera que cualquier ciudadano o empresa pueda analizarlos, reutilizarlos y redistribuirlos, convirtiéndolos en otros nuevos servicios de valor añadido. Por un lado, el Open Data permite a las Administraciones Públicas ganar en transparencia de cara a sus ciudadanos (“Gobierno abierto”) y, por otro lado, fomenta la generación de riqueza económica a través de una gestión inteligente de sus recursos.

El objetivo de abrir esta información al público es que ciudadanos y empresas puedan sacar provecho de dichos datos, ya que las Administraciones que los mantienen no pueden o no tienen la capacidad de analizarlos o de procesarlos o simplemente quieren que otras empresas puedan reaprovechar esos datos para generar valor económico. Ponerlos a disposición de la sociedad hace que cualquier persona, empresa u organización pueda construir sobre ellos una nueva idea que resulte en nuevos datos, conocimientos, mejora de procesos, generación de valor añadido a los existentes o incluso creación de nuevos servicios que reporten beneficios económicos y sociales a los destinatarios finales. A las empresas, personas u organizaciones que tratan los datos públicos para darles un valor añadido se les denomina “infomediarios” o “reutilizadores”.